Game Test Station

La moda retro regresa por Navidad con la PSX classic

Aunque Nintendo comenzó con la moda retro, la PSX Classic ha acaparado el foco mediático.

Está de vuelta. La videoconsola más vendida de siempre, y la que cambió la industria, regresa a nuestros hogares; pero en versión mini. Tras el éxito de Nintendo con la Fámicon y Súper Fámicon, Sony no quería quedarse sin su trozo del pastel. ¡Ojo! No acusamos de plagio, sino que ensalzamos la jugada de Nintendo -que aprovechó para pasar el cesto a los sitios de roms-, aunque con sus sombras.

Ahora es el turno de la gris de Sony. La compañía que popularizó los videojuegos en los hogares gracias a la revolución del CD-Rom. Aquel armatoste rectangular que engullía discos a menor precio que los dispositivos de Nintendo y Sega (cuya mini Megadrive también podemos encontrar en los estantes de las grandes superficies) Y es que es curioso, porque el éxito le llegó, aparte de por su catálogo de juegos, por la posibilidad de piratearla.

Gracias a este vil arte no solo pudimos degustar una gran cantidad de títulos, sino que pudimos conocer joyas que no desembarcaron en Europa. Llamados hoy ‘juegos de culto’. Si bien, mi primera consola fue la Nes y su The Legend of Zelda: a Link to the Past, guardo un cariño especial por la PSX debido a que yo grababa partidas jugando o, cedía las que tenía guardadas, para nutrir de recursos a un canal de tv de la antigua Digital+. Vamos, un par de años más tarde y hubiera sido de los primeros youtubers-gamers. Y es que aún recuerdo que cuando nos reuníamos para jugar, salvo que el reto fuera un juego de combate, acaba la mar de contento y con un tintineo en los bolsillos.

playstation classic

¿El regreso ha estado a la altura de lo esperado?

Anécdotas aparte, estamos en la tesitura de ver si el lanzamiento de la PSX classic ha estado a la altura de lo esperado. Para ello vamos a analizar su catálogo -una pírrica parte de los títulos de PSX- y cómo nos los ha traído Sony.

Interfaz y adaptación de la PSX classic

El cambio más llamativo lo encontramos en que la carcasa es fiel a la original, pero ya no requiere CD-Roms, por lo que los botones ocupan otra función. En cuanto a los mandos, son calcados a los originales, en forma y tamaño. Aunque se me hizo particularmente pequeño, en comparación con los actuales. Para las partidas guardadas, Sony ha mantenido ese sistema de 15 slots, esta vez, en memory cards virtuales.

Respecto a los puertos, disponemos de uno mini usb para la alimentación y un HDMI, aunque, como ahora veremos, tampoco marcará la diferencia. Si bien, el menú, en forma de rotación lateral, tiene un toque noventero. Punto a favor. Lástima que nos encontramos ante una emulación, en algunos casos de la versión PAL, como Tekken 3, que hace que solo podamos jugar con resolución de 4:3.

Si bien, la sincronización del sonido y de la imagen se mantiene tal cual eran los originales, por lo que se pueden apreciar esos pequeños tirones en los modos a pantalla partida. Lo peor, que los juegos estén solo en inglés. Es una metedura de pata importante por parte de Sony. Y es que jugar a un mastodonte de la talla de Final Fantasy VII o destrozar la experiencia que dotó el doblaje de Metal Gear Solid a la obra de Hideo Kojima es algo que se nota, y mucho. No en vano, el elenco que encabezaba Alfonso Vallés como Snake fue el doblaje que más gustó al afamado creativo tras el japonés.

Señalar, también, que por aquel entonces no todos los juegos llegaban en nuestro idioma. Las aventuras de Cloud y compañía fueron unos de los primeros (con permiso de Ilusion of Time de la Snes). De hecho, un servidor aprendió inglés a base de jugar diccionario en mano.

Catálogo de la PSX classic

No están todos los que son, ni son todos los que están. Hay ciertos juegos que han tenido problemas con las licencias (Gran Turismo), entendible por otro lado; pero es una selección que ha tratado de llegar a todos los géneros mientras se han dejado joyas fantásticas, que comentaremos en otro artículo en el que hablaremos de los 20 títulos imprescindibles que debieron aparecer en la PSX classic.

Battle Arena Toshinden

Uno de los primeros títulos para la gris. Un homenaje más que justificado; pero que quita un lugar a clásicos que merecen un lugar en la PSX classic.

Cool Boarders 2

Todo un clásico de la PSX. Horas y horas de diversión en un atípico CD-Rom de deportes de invierno. Fue, junto a Tony Hawk uno de los mejores títulos de este cariz que se vieron. No sobra.

Destruction Derby

Una serie mítica para desestresarnos. Especialmente el modo coliseo de algunas de sus entregas. Con Twister Metal 2 en la lista, se podía haber optado por Wipe Out 3.

Final Fantasy VII

El juego por antonomasia. El antes y el después en los videojuegos y que no solo popularizó el J-RPG en Occidente, también fue lo que convirtió a Sony en lo que es hoy. Horas y horas de diversión. Un imprescindible. Lástima que lo encontremos en inglés en la PSX classic. Eso sí, la traducción es igual de horrible. También fue una de las primeras que se hicieron en España.

Grand Theft Auto

El inicio de la afamada saga. En aquellos momentos, aunque los gráficos fueran algo menos atractivos, podías estar algo más de cinco minutos conduciendo de un lado a otro de la ciudad. Ya apuntaba maneras, pero podría haberse prescindido de él en la lista. No fue tan relevante. Curiosidad aparte, fue, tras Final Fantasy VII, el segundo juego que presentó un mundo abierto (sandbox) en la consola. Solo Terranigma -de Snes- innovó en este campo con anterioridad-. Driver hubiera sido una opción más acertada.

Intelligent Qube

Puede que fuera muy popular en Japón. Al menos llegó aquí con esa vitola. Este sesudo rompecabezas nunca caló hondo más allá del país del sol naciente.

Jumping Flash!

Reconocido plataformas en primera persona sobre un conejo saltarín. Fue una alternativa para la época, y su calidad era notable; pero nunca llegó a catalogarse como icónico.

Metal Gear Solid

Para muchos, la obra maestra de Hideo Kojima. Gracias a esta entrega, los videojuegos comenzaron a batallar por un sitio en el arte en vez de encajonarse como mero pasatiempo. No en vano, aunque se trate de un remake del original de MSX, el estilo cinematográfico, la mezcla de vídeos reales con escenas del juego, la ausencia de videos renderizados y el tratamiento de temas maduros y tramas complejas bien le valieron su lugar en el Olimpo del ocio electrónico. Supuso, junto a Final Fantasy VII, una revolución en el medio. Sobre todo, gracias a romper la cuarta pared.

Metal gear solid

Mr. Driller

Agregar un juego que los hay a cientos en las stores de los móviles es un sinsentido. Siquiera tiene un componente histórico para la consola. Crash Bandicoot, o su variante de karts hubiera sido lo más acertado.

Oddworld: Abe’s Oddysee

Otro de los grandes del sistema. Una aventura lateral que cautivó a los jugadores.

Rayman

Gran juego y del gusto del público. Un plataformas imprescindible de la consola.

Resident Evil Director’s Cut

Por calidad y trascendencia, Resident Evil 2 merecía estar aquí. Si bien, esta versión, con ciertos detalles mejorados del original, no deja de ser todo un juegazo.

Revelations: Persona

Otro inicio de una saga. Su calidad está muy por detrás los predecesores. Un espacio perdido que debía haber ocupado un juego de culto, y de largo uno de los 5 mejores del sistema: Las Aventuras de Alundra. El Zelda de PSX.

Ridge Racer Type 4

La alternativa a Gran Turismo. Está por derecho propio, aunque sea “el sustituto”.

Super Puzzle Fighter II Turbo

Otro prescindible. Medievil bien merecía más este puesto.

Syphon Filter

Como juego fue más que notable, pero un paso por detrás de los titanes de la época. Ni sobra, ni hace falta. Silent Hill podría haberlo sustituido sin problemas.

Tekken 3

Junto a Soul Calibur, la serie de lucha por excelencia. Uno de esos títulos en los que un novato machacabotones podía ganar al mejor jugador del mundo. Sencillamente espectacular.

Tom Clancy’s Rainbow Six

Incomprensible. Un juego mediocre y olvidable. Xenogears, Chrono Cross, Soul Reaver o el desconocido y genial Parasite Eve debían ocupar su lugar.

Twisted Metal

La segunda parte fue aún mejor. Es cierto que caló mucho en el público de EE.UU., pero a los que pudimos disfrutarlo en Europa nos dio horas y horas de diversión. Otro título de obligada aparición.

Wild Arms

Otro de los grandes J-RPG del sistema. La pugna estaba reñida con títulos como The Legend of Dragoon, Suikoden II, Vagrant Story o Castlevania: Symphony of the Night -otro imprescindible-. Cualquiera de ellos ocuparía con solvencia este puesto, en especial las aventuras de Alucard.

¿Merecen la pena los casi 100 euros que cuesta la PSX classic?

Como elemento de colección, sí. Para los que buscan algo más, no. El idioma, la nula conversión y las prisas por querer competir con Nintendo en el mercado retro hacen de la PSX classic un producto que nos llena de nostalgia, pero que nos desilusiona al mismo tiempo.

Juan Pedro de Frutos
Periodista digital en Madrid

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