Intrahistoria

El Falcon y la transparencia de Pedro Sánchez

La prometida transparencia de Pedro Sánchez hace gala de su ausencia en ‘su’ Falcon

El Falcon, los continuos viajes oficiales y ‘escapadas’ extraoficiales con medios públicos ya son un incómodo compañero del discurso de transparencia de Pedro Sánchez. El presidente del cambio, como se autodefine, actúa de la misma manera que lo que pretendía erradicar. El derroche y el amiguismo se han convertido en la seña de identidad del primer presidente de Gobierno de la Democracia española que no ha pasado por las urnas.

Aunque fuentes de La Moncloa se afanen en ocultar los gastos o ahora nos digan que el capricho del FIB suman casi 283 euros, lo mismo que un robot aspiradora, -en concepto de gastos protocolarios-. Lo cierto es que dista mucho del coste real. Un monto al que hay que sumarle: desplazamiento y dietas de la seguridad, desplazamiento y dietas de la comitiva, costos de despegue, vuelo y aterrizaje del Falcon y de su escolta aérea -dos cazas F-18 de factura estadounidense-, así como las dietas de los propios pilotos.

Viajes de Sánchez

Cifras de un viaje en Falcon de Sánchez por hora de vuelo sin contar otros gastos

  • Dos F-18 -especificaciones en la web del Ministerio de Defensa-: 11.000 euros por caza en combustible es la media de gasto estipulado para estos aviones de combate equipados con armamento pesado y ocho bombas de racimo. El rango de coste de combustible para los cazas se sitúa entre los 5.000 y los 22.000 euros, según los expertos.
  • Falcon: en torno a los 5.000 euros de combustible por hora de trayecto. Sumados ambos importes nos darían 27.000 euros.

Solo en un trayecto de dos horas de ida y dos de vuelta, solo en el trayecto, estamos hablando de un gasto de 108.000 euros por parte de Pedro Sánchez. Más de los emolumentos anuales del alcalde mejor pagado de España: el de Madrid. O lo que es lo mismo, el sueldo Manuela Carmena. Supuesto adalid para la transparencia de Pedro Sánchez.

Es decir cada vuelo a Latinoamérica, de 10 horas por trayecto de media, asciende a un total de 540.000 euros. En menos de un mes, Pedro Sánchez ha gastado más de millón y medio de dinero de las arcas públicas en el aire mientras vacían el fondo de pensiones para compensar las pagas extras de pensionistas y funcionarios.

Sin viajes como medida de austeridad

Mariano Rajoy ya contempló en su momento limitar los viajes al exterior para aminorar gastos, pese a que ya se descuentan algunos oficiales en los propios PGE -a Bruselas, por ejemplo-. Es por ello que otros funcionarios, como el ahora embajador en Roma, Alfonso Dastis, es visto haciendo cola para viajar en clase turista. Ejemplo que deberían seguir otros políticos de menor peso en las relaciones internacionales de nuestro país.

Juan Pedro de Frutos
Periodista digital en Madrid

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