Economía

La demagogia detrás del SMI

El decálogo de Sánchez -y de su valido, Pablo Iglesias- a examen con el SMI

Vaya por delante que aunque he tocado el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) alguna vez en el blog, en mis artículos y para la radio argentina, no está de más en dedicarme a él en exclusiva.

Que sí, sé que va a sonar tan impopular como en exceso liberal; pero el objetivo es arrojar un poco de luz entre tanta media verdad que vociferan tanto el Gobierno como medios afines y el valido de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias.

Diferencia territorial

Cabe aclarar que las necesidades en una provincia no coinciden con las de otra, por norma general. Es decir, no cuesta lo mismo la vida en A Coruña que en Madrid o en Barcelona.

Un salario de 900 euros en A Coruña es el equivalente (salvando ciertas diferencias) a uno de 1.200 en Madrid. Claro que no estamos teniendo en cuenta el aumento tan significativo que ha experimentado el precio de la vivienda en los últimos dos años.

Esto quiere decir que no se pueden hacer brindis al sol de forma generalizada. En especial cuando Sánchez es férreo defensor de “los territorios”.

Trabas para el empleo

Además de las distintas necesidades de cada provincia, también hablamos de síntomas de desaceleración que inciden negativamente en las perspectivas de empleo de los propios empresarios. Si un negocio va mal, tiene dos puntos de presión.

El primero de ellos serían los aumentos del coste por trabajador, ya que un salario más alto implica mayor imposición y una aportación superior a la Seguridad Social -lo que los socialistas pretenden para compensar el pago de las pensiones-.

El segundo, una menor flexibilidad. Un SMI mayor implica que un trabajador no pueda bajarse el sueldo en vez de ser despedido por el empresario. Egoístamente, todos preferimos cobrar un poco menos a quedarnos en paro. «Decisiones de los agentes», lo llaman en Economía.

Por supuesto, esta medida afecta también al propio empresario que, como buen autónomo, también sufre pérdida de flexibilidad al final de mes

Golpe a los autónomos

Es rotundamente falso que el aumento no repercutirá en los autónomos. Primero, no hay manera consistente de «cribar» el SMI de todos los trabajadores en dos meses; segundo, los autónomos también se rigen por el SMI, aunque el pago de tributos sea diferente.

Una subida sin sentido más allá del afán recaudatorio con el que van a «sacar» entre 60 y 120 euros por trabajador; y es una estimación a ojo de buen cubero.

Para más inri, la cotización de un autónomo de cara a la jubilación solo tiene en cuenta los últimos años de la vida laboral, algo que con la crisis no se puede decir que haya sido una época de bonanza para ellos.

Una realidad muy dura para los trabajadores más expuestos a los trasquilones económicos y a la jubilación, cuyo importe medio es 300 euros más pequeño que el de la jubilación promedio de los asalariados.

Desde luego, no todos los autónomos (empresarios) llegan holgados a fin de mes; los hay que requieren de un par de trabajadores para que su empresa funcione lo justo y que así permita mantener esos tres puestos de trabajo.

Razones por la que no se puede «ordeñar» a los autónomos de una manera tan alejada de la realidad como pretenden Sánchez y su valido.

Juan Pedro de Frutos
Periodista digital en Madrid

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