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Elecciones 28-A: Gracias, Rajoy; Pedro Sánchez vuela hacia La Moncloa

El PSOE, con Pedro Sánchez a la cabeza, gana las elecciones del 28-A y llega a La Moncloa

Las especulaciones tomaron forma: La Moncloa es de Pedro Sánchez con un resultado exorbitante en las elecciones del 28-A. Gracias a Rajoy el líder socialista ha culminado un idílico camino digno de una novela heroica.

Desde que fue descubierto haciendo un pucherazo en Ferraz con su candidatura para ganar a Susana Díaz y salió a la carretera en busca de apoyos, pasando por la moción de censura y otros comicios, el panorama ha cambiado para un candidato defenestrado hace unos meses. La clave ahora la tienen los independentistas para sumar los 176 escaños que marca la mayoría en el Congreso de los Diputados.

Como periodista digital en Madrid, me veo en la obligación de comentarlo, de la misma manera que esta semana estaré contándolo para la radio televisión argentina en Radio Latina y Canal 26 con Eduardo Serenellini.

Elecciones del 28A - Escrutado por el JEC

Los escaños hablan por sí mismos en un fin del bipartidismo pronosticado con el PSOE: 123, PP: 66, C’s: 57, UP: 42, VOX: 24, ERC: 15, y el resto es carne de cábalas para pactos. La segunda vuelta, las municipales y provinciales, está a un mes de distancia; pero el resultado no es para nada halagüeño. Un candidato nefasto en el cara a cara, vacío de argumentos, pero lleno de recursos mediáticos tiene en su mano un gobierno junto a los falso predicadores de la Constitución y a los golpistas que quisieron romper España y ahora están siendo juzgados en el Tribunal Constitucional gracias a VOX.

Que nadie se engañe. Pedro Sánchez, ‘okupa’ en el 2018, es hoy justo ganador de los comicios, en buena lid. Si bien, su investidura para por pactar con los independentistas (salvo que Ciudadanos cambie el discurso). La legislatura se preveé complicada, tensa y sobre todo indigesta para algunos, especialmente para el PP. Tal vez hasta corta si los presupuestos de Sánchez no contentan a todo el mundo que tenga un escaño que sume (Cataluña, País Vasco, Valencia o Canarias).

Sea como fuere es bochonorso que ERC sume más de 13 escaños, Bildu (proetarras) tenga representación, o el partido del fugado Puigdemont más de cinco. La ley D’hont debe cambiar, desde luego. Ahora, Rajoy tuvo la oportunidad y se pagan sus errores en las elecciones del 28-A respecto a la unidad terrotorial de España.

Resultado de las elecciones del 28 de abril. Análisis partido a partido

PSOE

Pedro Sánchez es el gran ganador. En buena parte por la gran presencia mediática afín, una campaña desde La Moncloa que iniciaron en septiembre gracias a Iván Redondo y usar el dinero público desde el Gobierno para superar el déficit anual en solo tres meses.

Superó la corrupción de todos sus ministros, el plagio de su tesis, el documento falso en el debate de Antena 3, el pacto de Pedralbes, la cena con Otegi, condenado por su afiliación con el terrorismo de ETA, la no inhumación de Franco en quién sabe dónde, el uso indiscriminado del Falcon, y el minimazo por los medios ERE de Andalucía y la corrupción que está aflorando (como las listas de espera).

Mucho ha tenido que ver el voto útil, el miedo a Vox y la no necesidad de depender de ERC por parte de su electorado. Asimismo, la escisión de la derecha también le ha hecho sumar en circunscripciones pequeñas.

PP

Casi es un milagro que Pablo Casado haya sostenido al PP por encima de 60 escaños tras perder más escaños que los cosechados. La culpa es de Rajoy. Casado es un gran orador, genial en el estrado; pero lastrado por el legado de Mariano Rajoy. Sí, él y Soraya, al igual que Montoro y Zoido, deberían estar sentados en el banquillo junto a los Jordis y Junqueras. Permitieron el ‘falso’ referéndum, pero ofrecieron hacerlo sin molestar en las plazas. Ellos dejaron que llegáramos a este punto y con un candidato, Casado, que no convencía a todas las facciones del Partido Popular.

Ahora, con Soraya en Cuatrecasas, regalo por su indolencia, Mariano Rajoy, incapaz de hacer nada más que de mirar por la televisión como el bolso de Soraya ocupada su escaño en un día vergonzoso para la Democracia, junto a la condena que sufrió el PSOE el siglo pasado, permitieron que Sánchez llegara a La Moncloa.

Con una Gürtel menos lesiva que el ERE de Andalucía; pero más mediática, el gallego fue cómplice necesario para la moción de censura que se fraguó en un golpe de Estado en Cataluña y una reunión entre Roures, Podemos y los independentistas.

Rajoy, cómplice en la continuidad de las medidas de Zapatero que se criticaron y eran diamentralmente anticonstitucionales, permitió la degeneración de su partido y lo llevó a este catastrófico resultado que solo no arrasado con la existencia del PP gracias a Casado. Lo peor, Soraya y Feijoo al acecho de Génova. Desde luego que Maroto como jefe de campaña ha sido nefasto, teniendo como argumentos Venezuelo o Andalucía siquiera se planteó en campaña. Solo queda refundarse.

Todo ello, junto con el voto repartido entre Ciudadanos, Vox y PP en circunscripciones pequeñas, menos de seis escaños, ha llevado al PP al peor resultado de la historia en el Congreso de los Diputados.

Ciudadanos

Albert Rivera ha sido uno de los mejor parados de las elecciones de 28-A. Sus fantásticos debates y un momento irrepetible para la televisión con la entrega de la tesis de Pedro Sánchez al líder socialista. Su campaña intensa y muy bien planteada en la recta final le ha llevado a unos resultados que casi le colocan como segunda fuerza política en el panorama español. Desde luego ha ganado la batalla a Pablo Iglesias.

Ahora, habrá que ver si mantiene sus principios o sigue hacia dónde sopla el viento. Sigo pensando que su pacto con el PSOE es algo bastante plausible. Sea como fuere, superó su crisis con el pucherazo en Castilla y León de una manera muy solvente.

Unidas Podemos (antes Unidos Podemos)

Batacazo de Galapagar. Tienen su parroquia de fieles, desde luego; pero Pablo Iglesias ha superado una bola de partido en su formación. Si bien, los resultados le podrían dar un ministerio, el de Interior que tanto desea, pero sus detractores lo tienen fácil para pedir relevo ante una formación que ha basado toda su campaña en el voto de la mujer.

También han tratado de dar una imagen de víctima de Villarejo y las cloacas (que encontraba con la ministra Dolores Delgado su representación en el Gobierno), y en una imagen moderada a imagen y semajanza de Hugo Chávez.

Tal vez el crudo reportaje de ABC sobre Venezuela, el voto útil y los desencantados que se han ido a VOX gracias al casoplón de Galapagar ha sido determinante, amén de las escisiones de las escisiones de su siglas. Al menos, levantó las expectativas previas a las elecciones del 28-A.

VOX

Uno de los grandes ganadores de la noche. No sumó tanto como se especulaba. Tener menos de 30 escaños es un varapalo; pero sumar más de 20 escaños y entrar al Congreso es un logro mayúsculo. Marcó la campaña y ganó la pugna en redes sociales; pero perdió la batalla mediática.

Su mensaje se pervirtió en los medios, fue maltratado, pero también se mostró huraño con los periodistas. Craso error, pero le vale a Abascal, un político que combatió a ETA y encantador en el cara a cara para aquellos que han podido tener ese privilegio. Eso sí, su electorado, joven y mayoritariamente en circunscripciones grandes no le permitió superar la barrera de los 30 escaños.

Su aparición fue, como ocurrió con Podemos, un factor clave para movilizar al electorado contrario. Más allá de eso, su presencia en el Congreso puede tornarse repetitiva o nimia si no comienza a cambiar su discurso frente a los propios medios de comunicación y periodistas. Puedo decirlo de primera mano, ya que yo mismo contacté con la formación para realizar una entrevista, y obtuve ni una negativa por respuesta.

Juan Pedro de Frutos

Periodista digital en Madrid

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